Un programa popular que duplica los beneficios de CalFresh en los mercados de agricultores está en la mira mientras los líderes de California intentan cerrar un enorme déficit presupuestario. En un momento en el que tantos californianos padecen inseguridad alimentaria, recortar el programa sería devastador.
La Oficina del Analista Legislativo dice que el mínimo de $16 por hora del estado no puede disipar la pobreza o la desigualdad, aunque se encuentra entre los más altos de EE. UU.
In recent decades, the logistics industry has flourished in Southern California, but there's a backlash over the industry's low wages and the pollution it creates.
Al menos 24 mujeres negras se postulan para escaños en la Legislatura de California este año, como resultado de años de trabajo para cultivar nuevos líderes y una creciente confianza entre los votantes.
Por Lola Smallwood-Cuevas y Tina McKinnor • 5 de marzo de 2024
The long history of redlining and downzoning helped create the racial disparities in California's homeless population. The barriers impeding housing development and access for Black communities must be addressed – and fast.
Gov. Gavin Newsom's proposed budget would cut at least $25.5 million of rental support for young people who have been in foster care. Approving the cut could put their housing security at risk.
California's latest Master Plan for Aging commendably underscore the need for policies to address the challenges aging populations face. But it fails to portray the realities for older adults in rural, low-income areas, who are at greater risk of poverty and homelessness.
En 2014, California decidió que las personas indocumentadas podrían calificar para LifeLine, un programa que ayuda a las familias de bajos ingresos a pagar el servicio de Internet y celular. Una década después, los indocumentados todavía no pueden conseguirlo.
Cuando California legalice los juegos de azar deportivos, la política debería respetar las leyes establecidas en asociación con las tribus hace décadas, dice el asambleísta James Ramos.
Los funcionarios estatales quieren preparar a más californianos para buenos empleos, aquellos que paguen un salario digno estable y ofrezcan otros beneficios, como una vía para ascensos. El estado ha gastado aproximadamente $370 millones en estos programas de fuerza laboral, pero los resultados son mixtos.