Algunas zonas de California registran, según una medición, el aire más contaminado del planeta. Si esta es la “nueva anormalidad” de los incendios forestales, los defensores de la salud dicen que el estado deberá intensificar sus esfuerzos para educar y proteger al público.
La industria láctea es responsable del 75 por ciento de las emisiones de metano de la agricultura, pero se ha centrado en tecnología de biodigestores no probada. California debería buscar alternativas menos costosas.
Los bosques carbonizados liberan compuestos que calientan el clima mucho después de que se han extinguido los incendios forestales. Esto puede contribuir más al calentamiento del planeta que el daño inmediato del aire lleno de humo.
La administración Trump propuso renovar (y flexibilizar) los estándares de consumo de combustible, desafiando la autoridad de California para regular la contaminación del aire dentro de sus fronteras y enfureciendo a los funcionarios de California.