Ayuda para los menores que no han estado recibiendo el almuerzo escolar

Kaden Minor, 10, helps to load the family car with bagged meals at Sankofa Academy in Oakland. Children and their families from anywhere in the district can pick up multiple days worth of lunches and breakfasts from a dozen sites across the city during the mandated school closure. Photo by Anne Wernikoff for CalMatters
Kaden Minor, de 10 años, ayuda a cargar el automóvil de la familia con comidas empaquetadas en la Academia Sankofa en Oakland. Los niños y sus familias de todo el distrito pueden recoger almuerzos y desayunos para varios días en una docena de sitios de la ciudad durante el cierre obligatorio de las escuelas. Foto de Anne Wernikoff para CalMatters

¿Qué se había prometido?

Antes de que la pandemia cerrara las escuelas, 3.8 millones de estudiantes de K-12 en todo el estado reunían los requisitos para recibir almuerzos escolares gratuitos o a precios reducidos.

En marzo, el Congreso de los Estados Unidos autorizó la puesta en marcha de la iniciativa Pandemic-EBT, un programa destinado a reemplazar las comidas escolares con dinero para la compra de comestibles. Un mes más tarde, Newsom anunció que los menores elegibles recibirían un pago único de hasta $365 cada uno. Aquellos que ya reciben asistencia del estado recibirían el dinero automáticamente. El resto necesitaba solicitarlo por Internet.

¿Cómo se ha desempeñado California?

California se asoció con Code for America, una organización sin fines de lucro que trabaja para modernizar la prestación de servicios gubernamentales, con el fin de crear una aplicación muy fácil de usar, la que ha recibido 1.3 millones de solicitudes de estudiantes hasta la fecha.

Aunque California ya ha emitido tarjetas P-EBT a 3,1 millones de menores, ha sido un desafío cubrir el último 20% de los menores elegibles.

Esencialmente se trata de un problema de gestión de datos, indicó Tracey Patterson, directora sénior de proyectos de Code for America. Los padres siguen solicitando almuerzos gratuitos o reducidos en sus escuelas. Los distritos escolares envían continuamente nuevas listas de menores elegibles al organismo de educación del estado. Las solicitudes de P-EBT sólo se aprueban si el nombre del menor aparece en esa lista.

“Existe un ciclo gigante para comparar estas listas que se actualizan constantemente, a diario y semanalmente”, expresó Patterson. En contraste, otros estados como Michigan y Rhode Island ya contaban con “un sistema de gestión de datos e infraestructura sólidos antes de la crisis” lo que les facilitó el desembolso del dinero.

En la página web del estado del programa dice que hay un “retraso en el procesamiento de las solicitudes de P-EBT debido al alto volumen de personas que necesitan ayuda durante la pandemia” y pide a los padres que dejen de solicitar respuestas. “Recibirá una respuesta con respecto a su determinación final de elegibilidad para el 30 de julio”, indica.

Solicite asistencia al Departamento de Servicios Sociales de California aquí. El plazo se ha extendido del 30 de junio al 15 de julio.