¡Apagones intencionales!

La reclamación:

Este agosto, una ola de calor paralizante llevó a los operadores de la red a ordenar una ola de cortes de energía en el norte de California. En la convención nacional de su partido una semana después, los republicanos tuvieron un día de campo.

“¿Cómo puede Joe Biden afirmar ser un aliado de la luz cuando su propio grupo ni siquiera puede mantener las luces encendidas?” Trump dijo en su discurso de aceptación.

Trump y muchos otros comentaristas conservadores han advertido que los problemas de energía de California se deben a la dependencia excesiva del estado de fuentes de energía renovable poco confiables como la solar y la eólica. En una serie de tuits, el presidente advirtió que la política energética de Biden “llevaría las políticas fallidas de California a todos los estadounidenses”.

Los hechos:

Es cierto que California depende en gran medida de las fuentes de energía renovables para alimentar su red eléctrica. Según el último recuento, un poco más de un tercio de la electricidad del estado proviene de fuentes libres de carbono como el solar, la eólica y la geotérmica. Si se suman la energía hidroeléctrica y la nuclear, esa cifra llega a dos tercios.

También es cierto que muchas de esas fuentes verdes, como el solar y la eólica, a veces no ayudan cuando se necesita el jugo extra. El viento no siempre sopla y el sol no siempre brilla.

Pero no está claro que ninguno de los dos sea el culpable directo de la reciente serie de apagones.

El verdadero culpable parece ser una combinación de mala gestión y mala suerte. Los reguladores de energía y los operadores de sistemas no pudieron pronosticar el aumento en la demanda de energía y no ordenaron a la empresa de servicios públicos del estado que adquiriera suficiente energía con anticipación. Y cuando la ola de calor de agosto golpeó California, golpeó todo el oeste de Estados Unidos de una vez, lo que significa que los proveedores de energía en otros estados no tenían ningún exceso de energía para vendernos. Y justo cuando lo necesitábamos, el Plan B del estado fracasó: al menos una de nuestras plantas de energía de gas listas para cuando lo necesite no se conectó.

Pero tener menos fuentes de energía confiables sin suficiente almacenamiento de energía puede exponer las vulnerabilidades de la red del estado cuando varias cosas salen mal a la vez. Y esta vez lo hicieron.