En resumen

Algunos padres que criticaron abiertamente a los distritos escolares locales están encontrando aliados en los miembros de la comunidad que se oponen a los protocolos de seguridad de COVID y otras políticas educativas. Animados por ese apoyo, ahora se postulan para convertirse en miembros de la junta escolar.

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En todo California, las frustraciones de los padres debido a la pandemia, la cual causó el cierre de escuelas por el COVID, los protocolos de seguridad y el poder de los sindicatos de maestros, los están impulsando a postularse para las juntas escolares.  

Algunos están motivados por controversias nacionales, como la teoría crítica de la raza y la educación LGBTQ+. Otros quieren asegurarse de que la cantidad récord de dinero que se invierte en las escuelas de California beneficie directamente a los estudiantes. Según la Asociación de Juntas Escolares de California, aproximadamente la mitad de los 5,000 puestos en las juntas escolares del estado están disponibles para las elecciones de este año, pero no hay un recuento oficial de cuántos padres se postulan para estos puestos que han provocado tanta ira durante la pandemia.

“Está claro que realmente estamos invirtiendo en nuestras escuelas públicas”, dijo Taylor Kayatta, padre y candidato a la junta escolar en Sacramento. “Cualquier dinero que estemos ganando este año debe gastarse en los estudiantes de este año. No me gusta la idea de guardar dinero solo por guardarlo”.

Kayatta agregó que quiere simplificar la burocracia en el Distrito Escolar Unificado de la Ciudad de Sacramento, la cual él y su familia experimentaron de primera mano. Mientras va de puerta en puerta para hablar con los votantes, comienza la conversación con la historia de su hijo y la lucha para conseguirle un terapeuta del habla en el distrito. 

“Hubo un año o dos en los que todos los días me despertaba y decía: ‘¿Es este el día en que ponemos nuestra casa en el mercado y nos mudamos a Folsom?’”, comentó. “Porque si no podía conseguirle a mi hijo los servicios que necesitaba, no había mucho que pudiera hacer aquí”.

El abogado de 37 años busca un cargo público por primera vez. La campaña de Kayatta para la junta escolar es un recuerdo de los tiempos previos a la pandemia: más transparencia, mejor comunicación y responsabilidad fiscal. 

El sindicato local de maestros del Distrito Unificado de la Ciudad de Sacramento lo respaldó, pero Kayatta sabe que el respaldo podría ser una desventaja. El antagonismo hacia los sindicatos de docentes alimentó gran parte del activismo de los padres durante la pandemia.

“La gente podrá decir que soy un sirviente”, dijo. “Pero le he dicho al sindicato que no me voy a silenciar”.

En otras partes del estado, los padres que creían que sus libertades personales fueron violadas por los mandatos del uso de cubrebocas, vacunas y los planes de estudios de educación sexual encontraron aliados entre los defensores de la elección de escuelas y los opositores de larga data a los sindicatos de maestros. El partido republicano estatal ha estado aprovechando esta plataforma de “derechos de los padres” para apoyar a los candidatos que cree que están alineados con su agenda.

Aún así, algunas juntas escolares están luchando para encontrar candidatos viables, en algunos casos dejando candidatos que algunos consideran extremistas, como Dennis Delisle en Morgan Hill, para correr sin oposición. En el condado de Sacramento, Jeffrey Perrine, quien el año pasado le dijo al Sacramento Bee que era miembro del grupo extremista Proud Boys, se postula para la junta del Distrito Escolar Unificado de San Juan.

Kayatta explicó que está enfocado en asegurarse de que su distrito gaste su dinero en maestros, evite futuras disputas laborales y atraiga a más familias a sus escuelas. También señaló que el Distrito Unificado de la Ciudad de Sacramento ha estado aislado de las controversias nacionales que han afectado a otros distritos durante la pandemia. 

“En los distritos urbanos, esos no son grandes problemas”, dijo Kayatta. “Creo que es algo así como una burbuja azul tal vez”.

La candidata a la junta escolar Taylor Kayatta fotografiada en Sacramento el 13 de agosto de 2022. Kayatta se postula para el Área 6 de la Junta del Distrito Escolar Unificado de la Ciudad de Sacramento. Foto de Rahul Lal, CalMatters

Pero incluso en San Diego, los candidatos a la junta escolar tuvieron problemas para estar de acuerdo con los votantes que parecían solo querer hablar sobre educación sexual y teoría crítica de la raza, un marco académico que examina cómo la raza es una construcción de la sociedad y sus leyes.

“Les dije que los padres siempre tenían el control, que siempre podían optar por no participar y que no había clases basadas en la teoría crítica de la raza”, comentó Lily Higman, quien se postuló en las elecciones primarias de junio para la junta escolar del Distrito Escolar Unificado de San Diego y perdió. “Pero estos temas estaban presionando con mucha fuerza”.

El plan de trabajo de Higman incluía contratar más consejeros y abordar el ausentismo crónico. Pero la obsesión de los votantes con las controversias sobre la educación nacional consumió la conversación, agregó.

“No dejé que se metieran en mi plan de trabajo, y ​​eso probablemente me afectó”, señaló Higman. “Hay un gran grupo de niños que se han quedado atrás, y aunque los votantes están de acuerdo con eso, no pueden dejar de lado la teoría crítica de la raza y la educación sexual”.

Vladimir Kogan, profesor de ciencias políticas en la Universidad Estatal de Ohio, y quien ha escrito sobre política local en California, explicó que es escéptico de que los votantes más vocales sean representantes de una comunidad. También expuso que hay una gran cantidad de investigaciones que muestran que los candidatos a menudo perciben mal la opinión pública.

“Ese es siempre el peligro de la democracia”, dijo. “Siempre es difícil saber lo que quieren sus electores porque es muy costoso encuestar”. 

‘El año de los padres’

En el Condado de Orange, la oposición a los protocolos de seguridad de COVID convergió con la defensa de las escuelas chárter. La Junta de Educación del Condado de Orange llamó la atención del público durante la pandemia cuando demandó al gobernador Gavin Newsom por exigir el uso del cubrebocas en los campus.

“Hay un gran grupo de niños que se han quedado atrás, y aunque los votantes están de acuerdo con eso, no pueden dejar de lado la teoría crítica de la raza y la educación sexual”.

Lily Higman, candidata en las elecciones primarias de junio para la junta escolar del Distrito Escolar Unificado de San Diego

Barke fue mencionada en un artículo en marzo que señaló que su esposo, Jeff Barke, un médico que negó la gravedad del COVID-19, había fundado una escuela autónoma que utiliza el plan de estudios proporcionado por una universidad cristiana. También explicó que se postuló cuando la junta del condado votó para aprobar la escuela autónoma. Pero sus oponentes siguen siendo críticos.

En junio, Barke se presentó a la reelección, una contienda que se caracterizó por ser un referéndum sobre su liderazgo. Barke derrotó a Martha Fluor, ex miembro de la junta del Distrito Escolar Unificado de Newport-Mesa. Fluor se postuló con el respaldo del sindicato de maestros y perdió con el 27% de los votos frente al 49% de Barke, quien también señaló que quería postularse para proteger los derechos de “mamás y papás osos”.

“Creo que, naturalmente, si no se siente cómodo con los mandatos de su distrito local, es posible que desee más opciones, ya sea asistir a una escuela virtual o a una escuela chárter en el área”, dijo Barke. “Cuando las personas sienten que sus derechos de paternidad están siendo disminuidos hasta cierto punto, creo que quieren más opciones”.

Fluor, una ex republicana que dejó el partido después de la insurrección del 6 de enero, dijo que se postuló para derrotar lo que llamó una coalición extremista que somete a las escuelas a su agenda política. Fluor explicó que la junta del condado a menudo rezaba antes de las reuniones y se oponía al uso del cubrebocas y a la aplicación de las vacunas. También comentó que ella y otros candidatos habrían ganado si las elecciones se hubieran realizado en noviembre, cuando probablemente más gente vota.

“Esta carrera fue realmente sobre ideología política ultraconservadora versus lo que es mejor para los niños”, señaló Fluor. “La baja participación electoral fue nuestra ruina”.

Los politólogos han sospechado durante mucho tiempo que los padres que se presentan en las reuniones de la junta no necesariamente representan a la mayoría de sus comunidades.

“Probablemente sea el caso de que las personas que más hablan en ambos lados son realmente la minoría que habla, y no hablan por la mayoría de los padres”, dijo Kogan. “Eso es cierto en los distritos urbanos que atienden a los estudiantes más desfavorecidos”.

Una de las organizaciones más activas ha sido Déjalos respirar, que comenzó como un grupo de padres que se oponían a los mandatos del uso de mascarillas en los distritos escolares del sur de California. Sharon McKeeman, fundadora del grupo, ahora se postula para la junta escolar de Carlsbad Unified en el norte del condado de San Diego. En 2021, Déjalos Respirar demandó al Distrito Escolar Unificado de San Diego, el segundo distrito más grande del estado, sobre su mandato de vacunación.

“Esta carrera fue realmente sobre ideología política ultraconservadora versus lo que es mejor para los niños”.

Martha Fluor, candidata en las elecciones primarias de junio para la Junta de Educación del Condado de Orange

McKeeman agregó que busca el cargo después de presenciar que los sindicatos de maestros usan a los estudiantes como “moneda de cambio” y retrasan la reapertura de las escuelas después de que cerraron en los primeros días de la pandemia. De igual manera dijo que se negará a restablecer los mandatos del uso del cubrebocas, incluso si los sindicatos de maestros los presionan.

“Les proporcionaremos los recursos para que puedan concentrarse en la enseñanza”, comentó. “Simplemente no voy a ceder ante los intereses sindicales”.

McKeeman explicó que la mayoría de los maestros querían volver a la instrucción en persona antes. Ella señaló que estaría abierta a aumentos salariales para los maestros, considerando cuánto dinero se destina a los distritos escolares públicos. También quiere contratar más maestros de arte y reducir el tamaño de las clases para aumentar los puntajes de las pruebas de matemáticas y lectura.

Pero también pide una mayor supervisión por parte de los padres de lo que se enseña en las aulas, especialmente cuando se trata de educación sexual. Los padres que se volvieron políticamente activos al oponerse a los mandatos de vacunas y al uso de mascarillas también parecen oponerse a las lecciones que “dividen la unidad familiar”, agregó McKeeman.

“Los padres vieron que el gobierno se excedió y obligó a sus hijos a usar cubrebocas”, dijo. “Esos padres están investigando qué más está pasando en la escuela y el plan de estudios de sus hijos”.

En Sacramento, Kayatta dijo que los padres apoyan el uso del cubrebocas y la aplicación de las vacunas. También comentó que los distritos deben permanecer atentos y restablecer las políticas del uso de mascarillas si la cantidad de casos y hospitalizaciones aumenta nuevamente.

“Muchos distritos escolares en el país están como, ‘Eso se acabó ahora’”, expresó Kayatta. “No creo que estemos allí todavía. Creo que debemos vigilarlo”. 

Cuando se trata del gobierno de las escuelas locales, los padres activistas quieren transparencia en cómo los distritos están manejando los miles de millones de dólares en dinero de ayuda federal que están recibiendo.   

“Antes de COVID, si les pedía a los padres que nombraran a un miembro de su junta escolar, le garantizo que la mayoría no habría encontrado nada”, dijo Megan Bacigalupi, fundadora de CA Parent Power, un grupo de defensa de padres que fue creado durante la pandemia. 

Bacigalupi comentó que los padres están más preocupados por la calidad de la educación y la salud mental de los estudiantes. “El riesgo de infección por COVID es lo último”, agregó. 

“No quiero seguir hablando de COVID, pero ciertamente se está gastando dinero en eso”, explicó. “Dónde los padres quieren que se asigne el dinero es muy diferente”.

Kayatta expresó que no está de acuerdo con gran parte de la creciente coalición de padres, pero cree que el nuevo interés en la política entre los padres ha facilitado la campaña.

“Creo que los padres están prestando mucha más atención ahora a ambos lados”, concluyó Kayatta. “Todo esto fue causado por que tuvieron a sus hijos en casa durante la pandemia”.

Este artículo fue publicado originalmente por CalMatters.

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Joe reports on the students, teachers and lawmakers who shape California's public schools. Before joining CalMatters in 2021, he was the education reporter at KPBS, the public radio station in San Diego....