EN RESUMEN
Tres conclusiones clave:
El Departamento de Educación no cuenta con fondos ni personal suficiente, por lo que su apoyo a la educación bilingüe no se ha traducido en una matriculación generalizada en estos programas. El año pasado, en California, el 10% de los estudiantes que aún estaban aprendiendo inglés recibieron una educación bilingüe. En Texas, el 40% lo hizo, y las escuelas recibieron dinero estatal adicional por cada niño inscrito en un programa de educación bilingüe a largo plazo llamado inmersión en dos idiomas. Una caída que ha durado décadas en los programas de preparación de maestros bilingües ha llevado a una diezmada cantera de docentes, lo que significa que no hay suficientes personas para dirigir las clases bilingües en las escuelas primarias y preparatorias ni profesores para capacitarlos. Incluso los distritos que quieren iniciar nuevos programas bilingües no han podido hacerlo porque no pueden encontrar el personal necesario. A diferencia de lo ocurrido en la década de 1970, la Legislatura de California no ha tomado medidas para exigir la educación bilingüe ni para financiar una recuperación sistémica de los años en que solo se hablaba inglés. Desde que Massachusetts puso fin a una ley que permitía hablar solo inglés, el estado ha otorgado 11.8 millones de dólares para ayudar a las escuelas a iniciar o ampliar programas de dos idiomas. California, donde hay 10 veces más niños que no hablan inglés, ha otorgado a los distritos solo 10 millones de dólares para esa labor.
El contexto: ¿Por qué la gente aboga por la educación bilingüe?
Lo que ha hecho el Departamento de Educación y a qué se enfrenta
¿Qué sigue?
Este artículo fue publicado originalmente en inglés por CalMatters .