En resumen

Es el primer gran paso que California toma hacia la regulación de los “químicos perennes”, que se encuentran  no solo en California si no en todo el mundo. Las metas propuestas, que tienen como objetivo hacer que el riesgo de cáncer sea insignificante, son en la mayoría de ocasiones más bajos que las pautas federales existentes para la regulación del agua potable.

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California dio hoy un gran paso hacia la regulación de los peligrosos “químicos permanentes” en el agua potable al proponer nuevos límites de salubridad para dos de los contaminantes más penetrantes que existen. 

Funcionarios estatales de salubridad ambiental están proponiendo, metas recomendadas que serán una parte por billón y más bajas aún, esto representa un nivel muy por debajo de las normas federales del gobierno a nivel nacional, estas normas, son 70 veces menores a las que actualmente se manejan en el resto del país.

Los llamados “químicos contaminantes permanentes” porque persisten en el medio ambiente, los están presentes por todos lados. Hay rastros de dos, ácido perfluorooctanoico (PFOA) y sulfonato de perfluorooctano (PFOS), en el agua que contienen los pozo de 146 sistemas públicos de agua que atienden a casi 16 millones de californianos de acuerdo a un análisis de CalMatters realizado el otoño pasado.  

Utilizados durante mucho tiempo para fabricar recubrimientos antiadherentes  a prueba de manchas, espumas contra incendios y envases de alimentos, los productos químicos perfluorados se han relacionado con el cáncer de riñón y otras afecciones graves de salud en personas que beben esta agua contaminada. A menudo se encuentra cercana a los aeropuertos, bases militares y vertederos.

Este anuncio pone en marcha un proceso de varios años para desarrollar regulaciones estatales aplicables para reemplazar las pautas de California. 

Los funcionarios estatales buscarán escuchar al público y revisiones científicas externas de los “objetivos de salud pública” propuestos antes de que se finalicen, lo que podría llevar al menos un año, dijo Sam Delson, portavoz de la Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental del estado. 

Después de eso, otra agencia, la Junta de Control de Recursos Hídricos del estado, desarrollará estándares enforzables  según la ley estatal, esos estándares deben establecerse lo más cerca posible de la meta de salubridad, mientras se considera lo que es económica y técnicamente alcanzable. Ese proceso podría tomar varios años para ser completado.

Los objetivos de salud se basan en concentraciones que no plantearían “ningún riesgo significativo para la salud” para las personas, según el informe de la Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental. Alcanzarlos limitaría el riesgo de los californianos a un caso de cáncer por cada millón de personas a lo largo de su vida, según estudios de personas y animales de laboratorio.

“No consideramos que un (objetivo de salud pública) sea el límite entre lo seguro y lo peligroso. Es una meta que el riesgo existente se reduzca a algo insignificante ”, expresó Delson.

Los objetivos propuestos son 0.007 nanogramos por litro de agua para el ácido perfluorooctanoico (PFOA), que se utilizó para fabricar teflón, y 1 nanogramo para el sulfonato de perfluorooctanos (PFOS), que anteriormente se utilizaba para hacer Scotchgard.

Un nanogramo por litro equivale a una parte por billón, o una taza de un contaminante en un billón de tazas de agua.

“Mantener los niveles bajos garantizará que quienes tienen más probabilidades de experimentar situaciones adversas de salud, como niños o personas, que viven en áreas de alta exposición, estén adecuadamente protegidos”, dijo Jamie DeWitt, profesor de farmacología y toxicología en East Carolina University, que estudia los productos químicos, pero no participó en el análisis de California. Sin embargo, limpiar el agua para cumplir con los estrictos estándares de los productos químicos perfluorados sería costoso. Solo en sitios militares, la Oficina de Responsabilidad del Gobierno de EE. UU. estima que solo el hecho de  investigar y limpiar la contaminación que existe,  costará mucho más allá de los $ 3.2 mil millones que el Departamento de Defensa gastó en 2020 y espera poder pagar en este 2021.

Estos químicos están en todas partes, y en todos nosotros.

A nivel nacional, se estima que el agua potable de hasta 80 millones de personas contiene al menos 10 nanogramos por litro de las dos sustancias químicas combinadas, según un estudio del Grupo de Trabajo Ambiental, un grupo ambiental que se enfoca en sustancias tóxicas.  

Estos productos químicos están en todas partes, en prácticamente todo el mundo, en muestras tomadas de un polo a otro; se han acumulado no solo en el agua, sino también en el suelo y en los cuerpos humanos y animales, comenzando por a finales de la década de 1940, cuando 3M Co. desarrolló un proceso para fabricarlos. 

“Se ha demostrado haber encontrado toxicidad en animales y en humanos”, dijo Elaine Khan, jefe de la Sección de Toxicología del Agua de la Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental. “Definitivamente es algo que debemos abordar en términos de protección de la salud pública”.

Olga Naidenko, vicepresidenta de investigaciones científicas del Grupo de Trabajo Ambiental, dijo que el análisis de California confirma que los productos químicos plantean riesgos para la salud a niveles más bajos que las partes por billón que dominan las discusiones a nivel nacional e internacional. 

Philippe Grandjean, un renombrado científico de salud ambiental de la Universidad de Harvard, dijo que la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. ha sido “extremadamente lenta” en la promulgación de estándares de salubridad de agua para productos químicos perfluorados “. Dijo que espera que California “continúe el esfuerzo para mostrar la forma de controlarlos o eliminarlos” en el medio ambiente y en los cuerpos humanos.

Hasta ahora, no existen límites federales aplicables a ninguno de los miles de productos químicos perfluorados. Las advertencias federales establecen pautas para el PFOA y el PFOS en el agua potable de 70 partes por billón, combinados. Los planes anunciados en febrero por la EPA es regular las dos sustancias químicas, pero es probable que aún falten años para que se establezcan las normas. 

En ausencia de estándares federales, ha surgido un mosaico de recomendaciones y regulaciones en todo el país. Nueve estados han establecido pautas que van de 8 a 35 partes por billón para PFOA y de 10 a 40 para PFOS, según un análisis publicado el año pasado. 

El año pasado, California desarrolló umbrales de 10 partes por billón de PFOA y 40 partes por billón de PFOS. Estas son solo pautas, aunque una ley estatal faculta a los reguladores a exigir que los proveedores de agua limpien los suministros contaminados, cierren los pozos contaminados o notifiquen a los clientes. 

En un análisis realizado por CalMatters en el noviembre del año 2020 encontró que casi 200 pozos de agua potable, o el 15% de los analizados, han superado los nuevos umbrales en al menos una ronda de pruebas durante el año anterior. 

Los nuevos objetivos de salud pública no cambian nada por ahora, dijo Darrin Polhemus, subdirector de la división de agua potable de la junta de aguas. “Este es el primer paso del proceso regulatorio”, dijo.

Pero algunos proveedores de agua pueden querer hacerlos cumplir, o al menos comenzar a desarrollar planes para eliminar los químicos de su agua o mezclar los suministros para diluirlos.

“Estos son productos químicos realmente importantes para abordar”, dijo Khan, “porque son productos químicos perennes y permanecen durante mucho, mucho tiempo”.

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Rachel Becker is a reporter with a background in scientific research. After studying the links between the brain and the immune system, Rachel left the lab bench with her master's degree to become a journalist...