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Antes del coronavirus, los días de Katie Self seguían una rutina predecible.

A las 5:00 de la mañana, despertaba a sus tres hijos y los preparaba para la escuela.

A las 7:00 a.m., Self iniciaba sus tareas en el Fresno City College, donde estudiaba para ser técnica en radiología. Las clases y la tutoría terminaban justo a tiempo para que ella hiciera la tarea, limpiara la casa y preparara la cena antes de recoger a sus hijos de la guardería a las 5:00 p.m. De la vuelta, repita.

Pero la pandemia alteró la cuidadosa planificación de Self cuando la madre soltera asumió una nueva responsabilidad: ocuparse de la educación de sus hijos en casa. Su hijo de 5 años, Charley, tiene autismo y Carson, de 9 años, tiene déficit de atención, así que ambos necesitan ayuda adicional.

“Es como tratar de reencaminarlos constantemente”, dijo. “Tratar de que se concentren en sus tareas escolares, tratar de concentrarme en mis tareas escolares”. Sus días, explicó, se han convertido en momentos difusos y agitados.

A medida que las escuelas y universidades avanzan hacia la educación a distancia debido al coronavirus, muchas familias ahora tienen más de una generación tomando clases en casa bajo el mismo techo. Los que abogan por los estudiantes con hijos dicen que necesitan apoyo adicional de los colegios y universidades, o de lo contrario se atrasarán en su educación.

Aproximadamente uno de cada cinco estudiantes universitarios en California son padres, según un informe de 2019 de la Institución para la Investigación de Políticas de la Mujer. Los estudiantes que son padres pagan más para asistir a la universidad que los estudiantes sin hijos, debido a los costos de comida y cuidado de los niños. El año pasado, el estado de California comenzó a reservar más ayuda financiera para aquellos padres que son estudiantes, quienes ahora pueden calificar para recibir subsidios de hasta $6,000 por año para ayudar con los gastos de su hogar.

Algunos colegios comunitarios y universidades tienen centros para padres donde los estudiantes pueden buscar asesoramiento y averiguar sobre los recursos para los padres en su campus. Desde que UC Berkeley dejó de ofrecer clases presenciales esta primavera, el Centro de Estudiantes con hijos del campus se ha dedicado a hacer consultas con los padres estudiantes para ver qué tipo de ayuda podrían necesitar en materia académica, ayuda financiera o de vivienda, explicó el miembro del personal, Benedicto Vega. El Centro también abrió una despensa de alimentos en University Village, un complejo de viviendas para estudiantes con familias.

Pero no todas las universidades cuentan con una asistencia tan amplia para los estudiantes que son padres, y otros apoyos se han agotado durante la pandemia. Self, que se describe a sí misma como una estudiante que aprende de manera práctica y presencial, señaló que dependía en gran medida de las sesiones de tutoría en persona para una clase de anatomía que se requiere para su especialidad. Con las cancelaciones de esas sesiones, puede ser difícil retener la información que aprende en línea. Está pensando en abandonar la clase y volver a tomarla cuando se reabra el campus.

“Eso me atrasa un año”, explicó. “Es mucho tiempo perdido”.

La profesora de Estudios de la Mujer de la universidad Fresno State, Larissa Mercado-López, elaboró una guía para ayudar a sus compañeros de facultad a apoyar a estudiantes como Self durante la pandemia.

Mercado-López se inspiró en la creación de la guía después de un reciente seminario web en el que la rectora de Fresno State abordó las preguntas de los profesores sobre la respuesta de la universidad a COVID-19.

“Noté que varias preguntas de los profesores pedían, ‘¿Cómo trabajamos con los estudiantes con hijos que ya están abrumados?'” recordó Mercado-López, quien en el pasado encuestó a los estudiantes con hijos sobre sus necesidades.

La guía recomienda dar a los estudiantes la opción de apagar sus micrófonos y cámaras durante las sesiones de Zoom, ser flexibles con la asistencia y los plazos, y señalar los recursos que Fresno State proporciona y que todavía están disponibles para los estudiantes —como el almacén de estudiantes, que tiene pañales gratis.

“Espero que los profesores estudien las recomendaciones y reflexionen sobre sus propias normas, y que piensen realmente en cómo este momento actual está obligando a todo el mundo a.… cambiar sus prioridades”, dijo.

“Siempre he creído firmemente que cuando las normas en las clases se centran en los estudiantes con hijos, también beneficiamos a otros estudiantes marginados”.

En Cal Poly San Luis Obispo, la estudiante de posgrado Ashlee Hernández hizo campaña durante más de un año para que el senado académico aprobara una resolución en la que se actualizara la política de asistencia de la universidad, de modo que los estudiantes con hijos pudieran contar con ausencia justificada de la clase por circunstancias atenuantes, incluido el cuidado de los niños.

La resolución fue aprobada justo antes de que las escuelas cerraran, y Hernández, que también es madre, dijo que el momento fue perfecto.

“En este momento, una circunstancia atenuante es que todos los padres tienen a sus hijos en casa”, explicó Hernández. “Bueno, ahora, gracias a esta resolución, es una ausencia justificada”.

Ese tipo de política podría haber ayudado a Amanda Reyes, otra madre estudiante de Fresno City College que se especializó en desarrollo infantil debido a su admiración por los maestros que ayudaron a su hijo mayor con su retraso en el habla.

Reyes quiere proveer los mismos recursos para otros niños y familias y había planeado transferirse a Fresno State este otoño. Esos planes podrían quedar en suspenso ahora que abandonó dos clases de su horario de tiempo completo.

En una de ellas, el profesor hizo obligatoria la presencia de los estudiantes en la clase de Zoom de dos horas, o su nota bajaría, indicó Reyes. Pero la sesión iniciaba a la misma hora en que Reyes necesitaba preparar a sus hijos para su propia sesión de Zoom.

“Mis hijos son mi prioridad”, dijo Reyes. Ella quiere asegurarse de que sus hijos reciban la educación que necesitan, señaló, para que no se queden atrás.

“Si eso significa que tengo que volver a tomar otro semestre, que así sea. Pero creo que hay demasiada presión sobre mí en este momento, y es difícil”.

Watson es miembro de la Red de Periodismo Universitario de CalMatters, una colaboración entre CalMatters y estudiantes de periodismo de toda California. Este artículo y otras coberturas sobre educación superior son apoyadas por la Fundación College Futures.

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