In summary

El fallo de la Corte Suprema, en un caso iniciado por California, significa que casi 200,000 californianos indocumentados pueden conservar las protecciones legales que les permiten trabajar y evitar la deportación.

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El máximo tribunal de la nación frustró hoy los planes del presidente Donald Trump de convertir en una calamidad legal a más de 600,000 jóvenes estadounidenses, entre ellos casi 200,000 californianos, al dictaminar que su gobierno no puede desmantelar por ahora el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, o DACA.

En una complicada decisión de 5 a 4, la mayoría de la Corte Suprema de los Estados Unidos falló en contra del presidente. Los esfuerzos de este por poner fin a la DACA se estancaron en 2017, después de que los jueces de varios tribunales inferiores criticaran al gobierno por infringir el reglamento federal que establece que el presidente debe dar una justificación adecuada para poner fin a un programa. La mayoría del tribunal coincidió con los tribunales inferiores en la cuestión principal.

La “decisión de anular la DACA fue arbitraria y caprichosa” y “debe ser revocada”, escribió el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, para la mayoría en la causa Departamento de Seguridad Nacional contra los Regentes de la Universidad de California.

Lo que dirimieron los jueces no fue si la Casa Blanca tiene la capacidad de poner fin por sí misma al programa DACA, sino que la forma en la que el gobierno de Trump procedió a desmantelarlo fue equivocada.

Alivio para los soñadores

“Creo que todavía estoy tratando de procesar esto… Es un enorme alivio por ahora”, declaró Raiza Domínguez, una estudiante de 28 años graduada en trabajo social en CSU Stanislaus quien obtuvo el estatus DACA en 2013. La medida del presidente Trump de frenar la DACA y el lento proceso judicial le hizo sentir que “no hay nada seguro, así que recibir esta tranquilidad, al menos por ahora, es realmente reconfortante”.

Raiza Domínguez De Anda se graduó con una licenciatura en psicología de la Universidad Estatal de California-Stanislaus en 2018. Es beneficiaria de la DACA quien celebró la decisión de hoy de la Corte Suprema de preservar su camino a la ciudadanía. Foto cortesía de Raiza Domínguez De Anda

La atención que recibe el programa DACA la ha hecho sentirse atacada, y como si los beneficiarios como ella estuvieran siendo “utilizados como fichas de negociación” en el Congreso con respecto a una solución permanente para los “soñadores”, como a veces se les llama a los beneficiarios de la DACA y a otros estadounidenses indocumentados que vinieron a los EE. UU., a cambio de un mayor gasto en la aplicación de las leyes de inmigración y en un muro fronterizo.

A diferencia de otros menores indocumentados, Domínguez supo de su situación familiar a una edad temprana. Saberlo le enseñó a ser cautelosa.

“Una simple señal de alto podría, como mínimo, hacer que te quitaran el auto y, por supuesto, te podrían deportar”, declaró. “Me enseñó que tenía que esconderme y protegerme de cualquier manera”.

Aún queda trabajo por hacer

El Fiscal General de California, Xavier Becerra, dijo que la decisión de la Corte Suprema abre hoy la posibilidad de que nuevos aspirantes soliciten el estatus de DACA. En 2019, el Departamento de Justicia de California lideró a 21 fiscales generales de todo el país en la defensa de la DACA ante la Corte Suprema.

Durante una conferencia de prensa esta mañana Becerra dijo que un tribunal de distrito en D.C. está ahora en condiciones de retirar una restricción a los nuevos solicitantes que se había impuesto a sí mismo mientras se analizaba en las distintas instancias judiciales la legalidad de las acciones de Trump. “Eso significa que todas las personas que no pudieron presentar su solicitud antes deberían hacerlo cuanto antes”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que “tenemos que hacer una pausa y dejar que el proceso judicial se desenvuelva por sí mismo, porque ahora tenemos que volver a los diversos tribunales de distrito en todo el país en los que estos casos se estaban litigando”.

UNA SIMPLE SEÑAL DE ALTO PODRÍA, COMO MÍNIMO, HACER QUE TE QUITARAN EL AUTO Y, POR SUPUESTO, TE PODRÍAN DEPORTAR. ESO ME ENSEÑÓ QUE TENÍA QUE ESCONDERME Y PROTEGERME DE CUALQUIER MANERA.

Raiza Domínguez, estudiante de posgrado, CSU Stanislaus

Dada la actual incertidumbre sobre los siguientes pasos, Becerra advirtió a los actuales soñadores que tuvieran cuidado. “No dejen que nadie los estafe; lamentablemente hay gente por ahí que tratará de hacerlo”, afirmó. “Acudan a personas en las que confíen. Hay organizaciones que han estado luchando de verdad, sin aprovecharse del dinero de la gente. Han estado haciendo esto por las razones correctas”.

El Centro Nacional de Leyes de Inmigración fue más directo en su análisis de la decisión de hoy al escribir en un comunicado de prensa que la decisión “reabre el programa DACA a nuevos solicitantes”. Indicó además que “se anima a todas las personas que reúnan los requisitos a que consulten con un abogado de inmigración para solicitar, o renovar, su DACA inmediatamente”.

El gobernador Gavin Newsom también dijo que, aunque la decisión de la Corte Suprema era una victoria importante, se debía hacer más.

“Necesitamos una solución permanente para los californianos indocumentados además de reconocer que el camino hacia la ciudadanía no es suficiente”, expresó en un comunicado. “Este momento nos recuerda que estamos enfrentando una injusticia sistémica y el racismo que existe dentro de nuestra nación y nuestras instituciones. Lucharemos para que todos sean tratados con dignidad y respeto”.

La decisión es también una victoria para Janet Napolitano, quien como presidenta de la Universidad de California lideró a ese sistema en la demanda contra Trump para bloquear su intento de revocar la DACA. Napolitano es también la arquitecta del programa, que se inició en 2012 cuando ella era la secretaria de Seguridad Nacional del gobierno de Obama.

“La política más exitosa”

La DACA protegió de la deportación a los estadounidenses que no tenían el estatus migratorio para vivir en EE. UU., y les permitió trabajar. “Yo diría que DACA es la política de integración de inmigrantes más exitosa de las últimas décadas”, afirmó Roberto Gonzales, profesor de educación de la Universidad de Harvard. Ha estudiado a los jóvenes indocumentados durante 18 años y ha seguido las vidas de 150 jóvenes adultos que viven en el sur de California para su libro Lives in Limbo (Vidas en el limbo). Los ingresos más elevados de los beneficiarios de este programa “les han permitido comprar autos, trasladar a sus familias a mejores situaciones de vida y poner a sus hijos en guarderías”.

California tiene por mucho el mayor número de beneficiarios de la DACA en todo el país, casi 184,000 hasta marzo. El siguiente estado que más se le acerca, Texas, tenía 106,000 beneficiarios hasta ese momento. Muchos de los beneficiarios de California probablemente todavía están cursando la educación secundaria o la universitaria. Los datos del Instituto de Política Migratoria de 2017 que indican la situación escolar más reciente por estado, mostraron que más de un tercio de los beneficiarios de DACA en California fueron estudiantes de educación secundaria o universitaria.

El futuro de DACA siempre estuvo en duda porque fue una acción presidencial en vez de una ley aprobada por el Congreso. Los legisladores federales han fracasado varias veces en la última década a la hora de proteger a los soñadores.

HAY TODA UNA SERIE DE HABILIDADES RELACIONADAS CON TENER QUE NAVEGAR POR LA VIDA CUANDO SE ES INDOCUMENTADO

Gloria Montiel, escritora sénior de subvenciones, Altamed Health Services

El instituto liberal de investigación Center for American Progress estimó que la edad promedio de los estudiantes de DACA al llegar a EE. UU. era de 7 años y un tercio llegó antes de los 5 años. Los partidarios de DACA sostienen que deportar a los estudiantes es inhumano porque se los castiga por acciones que sus padres o tutores realizaron y sobre las que no tenían control. Debido a las reglas de elegibilidad de DACA, los solicitantes debían tener 15 años o más en junio de 2012 pero menos de 31 años. La edad promedio de los beneficiarios de DACA en marzo era 26 años.

La decisión de la Corte Suprema de retrasar el vencimiento de la DACA permite a los estudiantes universitarios seguir trabajando, un apoyo esencial para aquellos que de otra manera quedan excluidos de recibir ayuda financiera federal. California proporciona ayuda estatal a los estudiantes indocumentados que reúnen los requisitos, incluidos los que no tienen DACA, que puede cubrir la matrícula en las universidades públicas del estado. Los estudiantes amparados por la DACA pueden complementar sus costos de vida trabajando mientras asisten a la universidad, lo que aumenta las probabilidades de que terminen sus estudios.

Sin autorización de trabajo los estudiantes técnicamente no pueden ejercer como asistentes de enseñanza, trabajar en laboratorios o aceptar otros trabajos universitarios que son “una parte importante de la educación del estudiante”, señaló María Blanco, directora ejecutiva del Centro de Servicios Legales para Inmigrantes de la Universidad de California.

Ansiedad y soluciones alternativas

Como beneficiaria de la DACA, el primer día de Gloria Montiel como profesora adjunta en 2017 fue extraño.

Después de presentarse, inmediatamente prosiguió diciendo: “no sé si podré continuar el resto del curso”, dijo en una entrevista. Montiel se enteró ese día de que Trump buscaba desmantelar el programa de acción diferida, poniendo su vida en duda. Desde entonces, no importa cuántos planes B y C haya formulado en caso de que se anulen las protecciones, se encontró refrescando sitios de noticias en los días en que el Tribunal Supremo podría dictar su fallo sobre la DACA.

“La ansiedad ni siquiera se asemeja a la descripción de algunas de las emociones que siento”, dijo ayer cuando se le preguntó sobre la inminente sentencia.

Esta mañana, después de sólo una hora y media de sueño, dijo a CalMatters que la decisión del tribunal le da “una sensación de alivio” para su comunidad, pero también es “muy consciente de que el trabajo continúa” hacia una solución “más permanente e inclusiva”.

La clase, por cierto, era para un programa de certificado que capacita a profesionales de la educación para trabajar con familias indocumentadas.

Montiel, que asistió a la escuela secundaria en Santa Ana, recibió su estatus DACA en 2013, después de terminar la Universidad de Harvard con una licenciatura, pero antes de obtener un doctorado de la Universidad de Estudios de Posgrado de Claremont en política educativa y convertirse en la primera alumna indocumentada de esa institución en recibir un doctorado. Su disertación fue sobre los estudiantes latinos indocumentados de alto rendimiento que asisten a universidades muy selectivas, un tema que conoce bien. Vino con su familia a los Estados Unidos desde Guerrero, México, cuando tenía 2 años, se marchó de EE. UU. a los 4 años y regresó permanentemente cuando tenía 8 años.

“Hay una serie de habilidades que se aprenden al tener que navegar por la vida mientras se es indocumentado”, dijo, una observación que se refleja en otros académicos.

Los “soñadores” y los partidarios de DACA se reúnen hoy frente a la Corte Suprema de EE. UU. después de que esta rechazara el intento del gobierno de Trump de poner fin a un programa de la era de Obama que ofrece a casi 700,000 de los denominados soñadores la posibilidad de trabajar en los Estados Unidos y evitar la deportación. California desempeñó un papel clave en la demanda judicial. Foto de Bill Clark/CQ Roll Call vía AP Images

Los adultos jóvenes que se enteran de que son indocumentados también se enfrentan a una extrema incertidumbre sobre su futuro, lo que puede afectar sus decisiones de permanecer en la escuela secundaria o ir a la universidad. “Sentí que el mundo se me derrumbaba”, dijo un alumno en un estudio de 2011 sobre jóvenes estadounidenses indocumentados. “¿Qué iba a hacer? No podía preguntarles a mis padres. No sabían nada de la universidad ni nada. Yo era un poco callado en la escuela, así que no conocía realmente a mis profesores. Además, estaba asustado. ¿Qué harían si lo supieran? Estaba asustado y solo”.

Los estudiantes indocumentados que terminan la universidad y carecen de autorización de trabajo deben lidiar con un mercado laboral limitado. Gonzales, autor del estudio de 2011, expuso que “los años de escolaridad no ofrecían muchas ventajas en los mercados laborales de bajos salarios, los únicos mercados laborales a los que tenían acceso”.

Sin embargo, las protecciones laborales de la DACA sirven “como un punto de partida hacia la realización de aspiraciones profesionales, así como una base de apoyo financiero, para los beneficiarios y sus familias”, según un informe que Gonzales copublicó en 2019. “La autorización de trabajo ha permitido a los beneficiarios de DACA conseguir empleos en el mercado laboral formal, acceder a nuevas agencias de trabajo y lograr una movilidad ascendente”

Según otro estudio DACA ha sido la causa de un aumento del 6% en las tasas de graduación de la educación secundaria entre los jóvenes indocumentados. Los autores escribieron que “las políticas que aumentan las oportunidades económicas reales o percibidas de los jóvenes desfavorecidos pueden crear una fuerza laboral más educada”.

Recursos para estudiantes

Las universidades públicas de California suelen contar con personal que coordina las actividades de apoyo de estudiantes indocumentados. Ariana González, una consejera de la universidad comunitaria Modesto Junior College, dirige a los estudiantes a sus servicios según sus necesidades. A los estudiantes que se transfieren a universidades de cuatro años, les ayuda a escribir y recibir mensajes en los centros Dreamer de esas universidades, para que se sientan bienvenidos y conozcan los recursos a su disposición. Modesto Junior College también usa parte de una subvención estatal de $10 millones de dólares para asociarse con la Fundación United Farmworkers Union y así proporcionar apoyo jurídico gratuito a los estudiantes que renueven su estatus DACA, que presenten solicitudes de ciudadanía o que soliciten protección de asilo en los Estados Unidos, entre otros servicios.

Como la mayoría de las universidades comunitarias, Modesto no cuenta con un centro dedicado a estudiantes indocumentados. En California, sólo 35 lo tienen y de ellos solo en 19 cuentan con un coordinador, según una encuesta de universidades comunitarias de California efectuado en 2019. Pero González asegura que eso es por decisión propia de Modesto. Anteriormente contaba con un centro para estudiantes internacionales e indocumentados, pero luego la dirección de la universidad decidió que es “la responsabilidad de toda la universidad el atender a los estudiantes y por lo tanto existe un enfoque más descentralizado”, señaló González.

Esto implica que hay varios empleados de la oficina de ayuda financiera que se especializan en solicitudes de ayuda financiera estatal para estudiantes indocumentados, por ejemplo, explicó González. No hay manera de saber cuántos estudiantes indocumentados asisten a la universidad. Este centro universitario tiene alrededor de 500 estudiantes que calificaron para la aplicación de la Ley del Sueño de California, que permite a algunos estudiantes indocumentados recibir ayuda financiera estatal.

San Joaquin Delta College, una universidad comunitaria en Stockton, dispone de un centro dedicado a los soñadores. Sergio Lara, quien dirige el centro, concierta citas de 30 minutos con los estudiantes y los dirige a los diferentes servicios en función de sus necesidades, entre ellas, la ayuda financiera del Estado. Lara también puede alertar a los estudiantes a Catholic Charities, que ofrece a los estudiantes una gama de servicios sociales y de salud.

La Fundación United Farm Workers ofrece consultas jurídicas a los estudiantes de Delta dos veces al mes. Los alumnos pueden buscar ayuda con las renovaciones de la DACA y también explorar otras soluciones para evitar la deportación, como la Visa U para las víctimas de crímenes en los Estados Unidos y las peticiones familiares para los indocumentados cuyos parientes inmediatos son ciudadanos. Un abogado de la Fundación de Asistencia Jurídica Rural de California también realiza citas jurídicas con los alumnos.

Tanto Lara como Montiel dijeron que las universidades deberían hacer un mejor trabajo en la preparación de los estudiantes indocumentados como fuerza laboral, capacitándolos para que abran sus propios negocios. Montiel exploró la ruta del emprendimiento mientras estaba en la universidad, “familiarizándome con la posibilidad de ser consultor, de ser contratista independiente, para crear mi propio negocio”, porque la DACA aún no existía.

Montiel desea que los cursos universitarios y los centros de carreras universitarias preparen a los estudiantes indocumentados para el trabajo independiente en lugar de trabajar para empleadores, lo que muchos no pueden hacer debido a su estatus migratorio.

La creación de una estructura empresarial o de una empresa individual es una inversión inicial que “las universidades están bien posicionadas para hacer debido a su responsabilidad de capacitar a los estudiantes universitarios para el siguiente paso”, señaló Montiel. La creación de una corporación LLC en California cuesta cientos de dólares por lo general.

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Mikhail Zinshteyn has been a higher education reporter since 2015. As a freelancer, he contributed to The Atlantic, The Hechinger Report, Inside Higher Ed and The 74. Previously, he was a reporter at EdSource...