In summary

El gobernador Gavin Newsom dice que la ira de los manifestantes que salieron a la calle tras el asesinato de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis está justificada. Pero el presidente Trump amenaza a los gobernadores de todo el país con iniciar acciones militares contra las manifestaciones.

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Al tiempo que las multitudinarias manifestaciones por el asesinato de George Floyd siguen sacudiendo a California y a la nación, el gobernador Gavin Newsom exhortó hoy a un compromiso más firme para erradicar el racismo institucional contra la comunidad negra.

“Ustedes perdieron la paciencia y yo también”, declaró, dirigiéndose a los manifestantes. “Tienen razón en sentirse agraviados. Tienen razón en sentirse como se sienten”.

El agente de policía de Minneapolis Derek Chauvin desató las manifestaciones la semana pasada cuando mató a George Floyd, un hombre de raza negra. Ante la vista de una multitud, Chauvin presionó el cuello de Floyd hacia el suelo con la rodilla por casi nueve minutos, a pesar de las súplicas de Floyd de que no podía respirar. Después de extensas manifestaciones, Chauvin fue arrestado y acusado de asesinato en tercer grado.

Los comentarios de Newsom representan un marcado contraste con la exhortación del presidente Donald Trump, en una llamada a los gobernadores horas antes, a que la policía tomara medidas más severas contra los manifestantes.

El Presidente llegó más lejos aún esta noche en un discurso pronunciado desde el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, al amenazar con enviar tropas del ejército si los gobernadores de los estados –a quienes ridiculizó como “débiles”– no convocaban “plenamente” a la Guardia Nacional de sus estados para aplacar los disturbios violentos. Si Trump lo hiciera, estaría haciendo un uso sin precedentes de la Ley de Insurrección de 1807.

Ese mismo día, más temprano, Newsom se había negado a criticar o responder directamente a Trump y en cambio, en su rueda de prensa del mediodía, se centró en la necesidad de que los líderes combatieran lo que él denominó “una doble pandemia”: el coronavirus y el racismo.

Miles de personas se manifestaron en distintas ciudades, desde San Francisco hasta Los Ángeles, cerrando carreteras y puentes y llevando a cabo marchas, mítines y caravanas de coches que se extendían por kilómetros.

Un momento de oración hoy.
Este es un momento de acción.
Pero también es tiempo de escuchar.

Aunque la mayoría de los manifestantes han sido pacíficos, en ciudades de todo el estado se ha informado de personas que han destrozado escaparates de tiendas y se fueron cargadas de ropa, aparatos electrónicos y otras mercancías.

San Francisco, San José, Sacramento y todo el condado de Los Ángeles son algunas de las jurisdicciones que han impuesto toques de queda. Durante el fin de semana, Newsom decretó un estado de emergencia en Los Ángeles y autorizó el uso de la Guardia Nacional para patrullar las calles. Muchos organizadores, alcaldes y el propio Newsom han expresado su frustración por esas actividades.

Más jurisdicciones decretaron toques de queda esta noche después de los comentarios de Trump sobre el uso de la fuerza militar. La Ley de Insurrección, que el Congreso amplió después del huracán Katrina en 2005 para incluir el terrorismo interno, permite al presidente desplegar el ejército “para reprimir, en todos los estados, toda insurrección, violencia doméstica, asociación ilícita o conspiración”.

“Si una ciudad o un estado se niega a tomar las medidas necesarias para defender la vida y la propiedad de sus residentes”, señaló Trump, “despliego el ejército de los Estados Unidos y resuelvo rápidamente el problema por ellos”.

Erwin Chemerinsky, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley y experto en derecho constitucional, declaró que los gobernadores no tendrían mucho remedio si Trump decidiera hacerlo.

“No creo que tengan más opción”, dijo Chemerinsky. “El presidente Eisenhower usó tropas para desegregar las escuelas públicas de Little Rock por la objeción del gobernador de Arkansas. Existe un argumento de soberanía estatal, pero es poco probable que pueda prevalecer”.

Las tropas de la Guardia Nacional de California se han desplegado hoy en Sacramento y Long Beach. Newsom subrayó que las enviaría sólo cuando así lo solicitaran los funcionarios locales.

Los gobernadores de la nación comenzaron su jornada con una llamada grupal con Trump, quien les dijo: “Si no dominan la situación, están perdiendo el tiempo. Les van a pasar por encima. Van a parecer idiotas. Tienen que dominarlos”.

Cuando se le preguntó qué pensaba de esa advertencia, Newsom respondió que “en una sociedad que se basa en el dominio y la agresión, esto es lo que se consigue. No por los manifestantes, sino por las condiciones que nos condujeron hasta este momento en que la protesta era inevitable”.

Si bien los manifestantes expresan su indignación por la muerte de Floyd, también se centran en un patrón de brutalidad policial de larga data contra la población negra y en el racismo sistémico arraigado que existe en tantos otros ámbitos de la vida estadounidense.

Un ejemplo dolorosamente emblemático de ello es el hecho de que ha muerto un porcentaje desproporcionadamente alto de afroamericanos a manos de la COVID-19, en tanto que la recesión económica que conlleva está exacerbando una enorme brecha de riqueza. 

Más temprano esa misma mañana, Newsom se había reunido con líderes religiosos en una reunión que calificó de “aleccionadora”.

“Las voces de consternación, inquietud y ansiedad son reales. Son fuertes”, declaró Newsom durante una rueda de prensa en la Iglesia Bautista Misionera Génesis en Sacramento.

Jamilia Land, amiga de la familia de Stephon Clark, quien fue asesinado a tiros por la policía de Sacramento, elogió a Newsom por “mostrar un liderazgo auténtico” y afirmó que no creía que él estuviera “ofreciendo sólo falsas promesas, como hemos visto tantas veces antes”. 

“Estamos viendo algo que ha estado en ebullición, y ni siquiera debajo de la superficie; lleva mucho tiempo brotando en la superficie”, señaló. “Cada vez que vemos uno de estos asesinatos, nos vuelve a herir mentalmente y refuerza que no tenemos valor”.

El sobrino de Cephus “Tío Bobby” X Johnson, Oscar Grant, perdió la vida a manos de la policía del BART en Oakland en 2009. Johnson declaró que estaba contento de que Newsom aprobara el verano pasado la ley AB 392, la cual estableció estándares más estrictos para determinar cuándo se permite a los agentes de policía usar fuerza letal. Ahora Johnson quiere ver que a las agencias de policía se las obligue a cumplir con esa ley.

“Todavía tenemos algo de trabajo por hacer, si realmente queremos detener esta hemorragia en los Estados Unidos”, declaró. “Las leyes tienen que acatarse y la policía tiene que rendir cuentas”.

Newsom ha estado manejándose con cuidado durante meses, equilibrando los llamados a reabrir la economía con una campaña para impedir la propagación del coronavirus, que hasta ahora ha cobrado más de 4,000 vidas en California. Las manifestaciones están complicando aún más su labor, no sólo por las opiniones encontradas sobre cuál es la mejor respuesta, sino también porque algunos expertos temen que las manifestaciones puedan provocar un nuevo brote de contagios.

El lunes, el superintendente estatal de instrucción pública, Tony Thurmond, también hizo comentarios emotivos sobre el racismo durante una transmisión virtual en vivo, en la que afirmó que encabezaría una nueva iniciativa estatal para mejorar la educación en materia de prejuicios implícitos.

” Hay que ser valientes y sinceros acerca del racismo que se vive en este país”, declaró.

Thurmond señaló que reuniría a los superintendentes de las escuelas, padres y estudiantes para discutir cómo mejorar la enseñanza y la formación sobre dichos prejuicios implícitos. El Departamento de Educación del Estado ha solicitado sugerencias del público, que se deben enviar a createracialjustice@gmail.com.

El superintendente del estado comentó que le costó mucho describir el impacto causado por el asesinato de Floyd.

“Pienso en el trauma ocasionado cada vez que pienso en lo que le pasó a George Floyd”, declaró Thurmond. “Me atormenta el sonido de su voz que ruega por poder respirar, que ruega por su vida. Y debemos enfrentar ese trauma de frente, y debemos tener conversaciones difíciles”.

El reportero de temas educativos de CalMatters Ricardo Cano contribuyó a este informe.

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Jocelyn Wiener writes about health and mental health for CalMatters, exploring the intersection between government policies and people’s lives. She has worked as a reporter in her native California for...