In summary

El año de pandemia de California, la recesión y el malestar cívico también incluyen la ansiedad por el resultado del censo de 2020. El estado probablemente pierda al menos un escaño en el congreso, y quizás dos.

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Ya casi ha pasado la mitad del año y California está experimentando una ola sin precedentes de eventos traumáticos, a saber: 

—Una pandemia que ha infectado a cientos de miles de californianos y ya se ha llevado más de 7,000 vidas;

—Una muy grave recesión, generada por la pandemia, que ha eliminado millones de trabajos y ha golpeado los presupuestos de los gobiernos locales y estatales; y

—Malestar cívico y político con respecto a la manera en que se trata a las personas de color, que conforman más del 60% de los residentes de este estado políticamente azul.

Los tres asuntos se combinan con algo más que está sucediendo, aunque de una manera menos dramática: el censo que se lleva a cabo cada 10 años, que no solo cuenta a los californianos, sino que prepara el escenario para distribuir el poder político para la siguiente década.

Incluso antes de que estallara el trío de crisis, los funcionarios de California estaban preocupados por el censo. Ellos sabían que el crecimiento muy lento de la población de California los ponía al borde de perder uno de sus 53 distritos electorales. También les preocupaba que realizar la mayor parte del censo vía Internet podría llevar a un recuento insuficiente debido a la gran comunidad de inmigrantes del estado, su alto nivel de pobreza y sus diversos idiomas.

La última estimación demográfica del estado, emitida en mayo, dio un aumento neto de solamente 87,984 en 2019.  La disminución de la tasa de natalidad, el aumento de la tasa de mortalidad, la escasa inmigración de otros países y la pérdida neta de población en los traslados de estado a estado contribuyen al crecimiento cercano a cero.

Un nuevo análisis de las tendencias demográficas realizado por el Rose Instituto de Claremont McKenna College llega a la conclusión de que es cierto que California perderá un escaño en el congreso y podría perder fácilmente dos “si el conteo del Censo de 2020 de los afectados por COVID se retrasa con respecto a otros estados”.

“California nunca ha experimentado el shock político de perder un distrito electoral — mucho menos dos,” dijo el investigador Douglas Johnson. “La pérdida de escaños inevitablemente desencadena luchas políticas internas y la pérdida a largo plazo de voces e influencia en Washington. La posibilidad de salvar al menos uno de esos escaños debería inspirar a los líderes del estado y a los residentes para redoblar sus esfuerzos para asegurar que se cuenten todos los residentes de California en el censo de 2020”.

También se llegó a la conclusión en el análisis que la costa sur de California, que ha tenido un crecimiento más lento que el estado en su conjunto, probablemente sea el gran perdedor si, en efecto, se reduce la delegación del estado en el congreso. Sin embargo, eso depende de quién diseñe los distritos luego de que se publiquen los datos del censo — otro punto de contención.

Por segunda vez, una comisión independiente de 14 miembros formada por la oficina del auditor del estado de un grupo de solicitantes trazará nuevos mapas. Cuando se sortearon los primeros ocho miembros del grupo, no hubo ni un solo latino, y eso provocó una gran cantidad de críticas porque ocurrió en medio de la angustia cívica y política sobre cómo están las personas de color en California.

Kevin de León, ex presidente del Senado estatal pronto a convertirse en concejal de la ciudad de Los Ángeles, fue uno de los primeros líderes latinos en declarar su indignación.

“Mientras que a los miembros de partidos políticos se les garantiza un escaño en esta mesa increíblemente importante, a las personas de color no se les garantiza,” de León protestó en un artículo de opinión en Sacramento Bee, en el que son coautores otras figuras políticas.

“¿Cómo pudo una supuesta ‘comisión de ciudadanos’ excluir la representación latina, una población que constituye casi la mitad de la ciudadanía del estado? Así no es como se comporta una democracia que funciona, y ciertamente no debería haber ocurrido en un estado que se enorgullece de sus valores progresistas como los que ha tenido California”.

La comisión probablemente obtendrá miembros latinos en el proceso de selección final, pero la confrontación destaca lo políticamente delicadas que pueden ser incluso las medidas ministeriales en este año de agitación.

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Dan Walters has been a journalist for nearly 60 years, spending all but a few of those years working for California newspapers. He began his professional career in 1960, at age 16, at the Humboldt Times...