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Ahora que Kamala Harris es vicepresidenta electa, el gobernador de California decidirá quién la reemplaza. Deje que el cabildeo se acelere.

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Actualizado el 7 de noviembre de 2020   

La victoria de Joe Biden y la senadora de California, Kamala Harris en la carrera presidencial de 2020 pone fin a uno de los juegos de espera posteriores a las elecciones más prolongados en la historia política moderna. También abre algo relativamente raro en el Estado Dorado: la perspectiva de un escaño abierto en el Senado.

Para los demócratas con vocación de carrera, eso ofrece la oportunidad de una promoción importante a la escena nacional y la seguridad laboral potencial de no tener límites de mandato, reforzada por el hecho de que los senadores estadounidenses titulares demócratas de California tienen un historial de 28 años de victorias.

Y el único hombre que podría otorgarles eso es el gobernador demócrata Gavin Newsom. La ley estatal le otorga a el gobernador el poder de llenar el puesto vacío de Harris durante su mandato, que termina con las elecciones de 2022.

“Newsom ha construido su carrera sobre la base de oportunidades para hacer historia. Y la representación sí importa ”, dijo Rose Kapolczynski, presidenta de la Asociación Estadounidense de Consultores Políticos, quien dirigió las cuatro campañas del Senado de la exsenadora Barbara Boxer.

El mes pasado, Newsom nominó al juez Martin Jenkins para un puesto vacante en la corte suprema del estado. Si se confirma, Jenkins será el primer miembro abiertamente gay de la corte.

Y así, para los políticos que disfrutaron el espectáculo de esta temporada de campaña, prepárense para una nueva ronda de drama político mientras Newsom considera sus opciones.

La escala del ajetreo por venir se debe en parte a una simple problema matemática.

California tiene casi 40 millones de residentes. Un poco más de la mitad de ellos están registrados para votar. Eso es más gente que todos los estados excepto dos. Pero gracias a algunos regateos de última hora en la Convención Constitucional, todos esos votantes obtienen solo dos representantes estatales en el Senado de los Estados Unidos.

Y debido a que el electorado de California vota de manera predecible y abrumadora por los demócratas, hay un grupo muy amplio de alcaldes demócratas, legisladores estatales, funcionarios estatales, miembros del Congreso y otros posibles senadores a quienes les encantaría ocupar uno de esos dos escaños.

Considere la lista de aliados de Harris que presuntamente presionaron a Biden para que defendiera a Harris como candidato a vicepresidente a fines de julio. Entre ellos se encontraban el secretario de Estado Alex Padilla, el alcalde de San Francisco, London Breed, y la vicegobernadora Eleni Kounalakis.

“Miré esa lista y pensé, ‘esta podría ser la lista de audiciones del Senado de los Estados Unidos’, dijo Kapolczynski.

“Sinceramente, me sorprendería que no fuera un latino o una latina”.

CONSULTOR GOP (Y TRUMP CRITIC) MIKE MADRID

El gobernador tendrá hasta enero para elegir un reemplazo para Harris. Y como han demostrado los últimos siete meses de pandemia, recesión y disturbios civiles, muchas cosas pueden cambiar mientras tanto.

Pero en el proceso de elegir al sucesor de Harris, es muy probable que Newsom tenga algunas cosas en mente.

En primer lugar, está el grupo demográfico más grande y completamente subrepresentado del estado.

“Sinceramente, me sorprendería que no fuera un latino o una latina”, dijo Mike Madrid, un consultor político republicano que se centra en las tendencias del voto latino.

Casi el 40% de los californianos son latinos — sin embargo, el estado nunca ha sido representado por un latino en el Senado de los Estados Unidos —. 

Dos mujeres han representado a California en el Senado desde 1993, mientras que Harris arrasó con ciertas limitantes al convertirse en la primera mujer negra y asiática americana senadora del estado.

El modus operandi de Newsom, desde permitir que parejas del mismo sexo se casen cuando era alcalde de San Francisco, hasta imponer una moratoria de la pena de muerte como gobernador, es “hacer historia”, dijo el estratega demócrata Garry South. “En este caso en particular, la única manera en que puede hacerlo es nombrando a un latino”.

En parte por eso los analistas suelen nombrar tanto al Secretario de Estado de California, Alex Padilla, y al Fiscal General, Xavier Becerra, entre los que tienen más probabilidades de ser nombrados.

El Secretario de Estado de California, Alex Padilla, derecha, y el Fiscal General, Xavier Becerra, están entre los posibles reemplazos en caso de que Kamala Harris gane la vicepresidencia. Foto de Eric Risberg, AP Photo

Y como bonificación, nombrar a uno de los dos también le daría al gobernador el poder de elegir sus respectivos reemplazos. 

De un solo golpe, Newsom “establecería un aliado en el Senado de los Estados Unidos, y también tendría la oportunidad de nombrar a sus reemplazos en el ínterin, así que (él) tendría mucho que ganar”, dijo Madrid. 

La ex Secretaria de Trabajo y ahora Supervisora del Condado de Los Ángeles, Hilda Solís, la senadora estatal María Durazo y el alcalde de Long Beach, Robert García, también aparecen en las listas de asesores políticos. 

Padilla puede ser la elección más natural. Mucho antes de convertirse en el jefe de elecciones del estado, se inició en la política trabajando para la senadora de California, Dianne Feinstein. Padilla también es un aliado de larga data del gobernador; fue uno de los primeros en avalar las dos campañas a la gobernación de Newsom, quien también se desempeñó como presidente estatal de la candidatura de Newsom para gobernador que quedó inconclusa hace una década.

“Tienen una relación muy estrecha, se parecen mucho”, dijo Nathan Ballard, un estratega político que trabajó para Newsom cuando era alcalde de San Francisco.

Karen Bass, una congresista de raza negra de Los Ángeles de quien se habló como una posible candidata a la vicepresidencia con Biden, es otra opción.

Aunque las mujeres han representado a California por mucho tiempo en el Senado, el gobernador de todas formas sentirá la presión de elegir a una mujer, dijo Ballard. Puesto que las mujeres conforman poco más de un cuarto de la cámara alta del Congreso por primera vez en la historia de Estados Unidos, “nadie quiere ser quien disminuya el número de mujeres en el Senado”.

“Reemplazar a una mujer con un nombramiento de hombre, creo que es políticamente peligroso, porque todavía hay una sensación de ‘todavía no hemos llegado’”, dijo Katie Merrill, consultora política demócrata que trabajó en la campaña de Kounalakis 2018. 

La asambleísta Lorena González tuiteó su sugerencia para una dos en uno: la senadora del estado de Los Ángeles, María Elena Durazo, quien recientemente ha sido quizás la mayor defensora en la Legislatura de ampliar la atención médica a través de Medi-Cal para incluir a los residentes indocumentados que cumplan con los requisitos necesarios. Durazo, quien es hija de trabajadores migrantes, fue funcionaria comercial antes de entrar en la política.

Otra consideración, según South: la elegibilidad.

Los gobernadores han llenado vacantes senatoriales cinco veces en la historia de California. El último gobernador que tuvo esa oportunidad fue Pete Wilson, quien saltó del Senado de los Estados Unidos a la gobernación de California en 1990 y nombró a su propio sucesor, a su copartidario republicano John Seymour. Seymour cumplió sus funciones durante menos de dos años antes de perder el puesto contra Feinstein. 

Antes de eso fue el demócrata Pierre Salinger en 1964, quien se desempeñó en el cargo por solo cinco meses antes de perder contra un republicano.

“Es vergonzoso para un gobernador nombrar a un senador y luego ver que lo tumben del puesto de golpe”, dijo South. Además, ningún gobernador quiere perder a un amigo leal en Washington.

“Es como si Gavin Newsom le debiera a Willie Brown (el exalcalde de San Francisco) una gratitud eterna porque Willie Brown le dio el empujón inicial en la política al asignarle una comisión”, indicó.

“Es vergonzoso para un gobernador nombrar a un senador y luego ver que lo tumben del puesto de golpe”.

ESTRATEGA DEMÓCRATA GARRY SOUTH

Kapolczynski dijo que no es probable que la elegibilidad sea un problema importante. Han pasado casi 30 años desde que un demócrata o una senadora titular de Estados Unidos haya perdido su candidatura en California. “Quienquiera que sea nombrado tendrá una gran ventaja a la hora de conservar el escaño en el futuro”, expresó. 

Esta no será la primera vez que el ascenso de Harris desencadene un frenesí estatal a la hora de reemplazarla. Después de que Harris ganara su primera candidatura para el Senado en 2016, el entonces gobernador Jerry Brown tuvo la oportunidad de elegir a quien la reemplazara en el cargo de fiscal general. Brown finalmente sorprendió a los analistas políticos al nombrar a Xavier Becerra, un congresista de Los Ángeles quien, a pesar de ostentar un cargo de alto poder en la bancada demócrata del Congreso, no gozaba de mayor reconocimiento público en su estado de origen.

Al preguntarle quién pensaba que podría ser la elección de Newsom, Kapolczynski dio múltiples opciones menos una.

“Podrías escuchar razones para que sea un latino. También podrías escucharlas a favor de una mujer negra. Newsom obviamente ha hecho historia en la comunidad LGBTQ en el pasado”, dijo. ¿Pero un hombre blanco? 

“Altamente improbable”, expresó.

Laurel Rosenhall contribuyó a esta historia.


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Ben Christopher

Ben covers California politics and elections. Prior to that, he was a contributing writer for CalMatters reporting on the state's economy and budget. Based out of the San Francisco Bay Area, he has written...