En resumen

La CDC dijo que la mitad de los californianos viven en condados con altos niveles de contagio. Pero la agencia aparentemente se basó en números obsoletos de infecciones y pacientes con COVID. Los datos más recientes indican que solo 19 condados se encuentran en la categoría de mayor riesgo, donde se recomienda el uso universal de cubrebocas.

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Los funcionarios federales de salud que dieron estos informes se basaron en datos antiguos, y solo una pequeña cantidad de condados ahora entra en esa categoría, según funcionarios locales.

Lo que está en juego es si los condados considerados de alto riesgo deben mantener los requisitos del uso de cubrebocas en interiores según la nueva guía del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. o seguir el ejemplo del estado de eliminar casi todos los requisitos del uso de mascarillas.

Kamlesh Kaur, portavoz del Departamento de Salud Pública del condado de Stanislaus, dijo que el condado estaba sorprendido de que la CDC lo designara como de alto riesgo. La tasa de casos de COVID-19 más reciente para el condado de Stanislaus es aproximadamente 13 veces más baja que lo que informó la CDC el viernes, agregó.

Las estimaciones de la CDC parecen estar desactualizadas por más de un mes.

“No estoy seguro de cuándo (los funcionarios de la CDC) recibieron esos datos. Están mostrando un poco más de 200 casos por cada 100.000 habitantes. Ahora mismo nuestros casos están en 18,2 por cada 100.000 habitantes”, comentó Kaur.

La nueva guia de la CDC sobre las medidas que los condados deben tomar para proteger a los residentes se basa en tres criterios: el porcentaje de camas de hospital ocupadas por un paciente con COVID-19, la tasa de casos de 7 días por cada 100,000 residentes y la tasa de hospitalización de 7 días.

La agencia federal publicó el viernes un mapa que muestra que más de la mitad de los 58 condados de California, y el 49% de sus residentes, cayeron en la categoría de alto riesgo utilizando esas tres métricas.

Pero un análisis de CalMatters de los datos estatales que detallan los dos primeros criterios sugiere que solo 19 condados, hogar de 5,8 millones de personas o el 14% de la población, deben ser considerados de alto riesgo, según los datos de la CDC y, por lo tanto, se recomienda mantener los mandatos de uso de mascarillas en interiores. (El Departamento de Salud Pública de California solo informa las admisiones hospitalarias totales, no las nuevas).

Los 19 condados de alto riesgo incluyen Kings, Fresno e Imperial, junto con un puñado de otros condados menos poblados del Valle Central y del extremo norte.

Kaur dijo que los datos actuales del condado de Stanislaus lo ubican en el grupo de nivel medio, donde la CDC considera necesario el uso de cubrebocas en interiores para personas vacunadas y no vacunadas. El condado sigue las pautas estatales y no emitirá una guía más estricta, explicó Kaur.

La CDC no respondió a las preguntas sobre las fuentes de sus datos. Se espera que la agencia actualice sus datos semanalmente a partir del jueves.

El condado de Los Ángeles, que ha implementado algunas de las medidas de mitigación de COVID-19 más estrictas del estado, indicó que alineará sus políticas con la nueva guía de la CDC.

La CDC puso al condado de Los Ángeles en el nivel de mayor riesgo, pero las cifras del condado dicen lo contrario.

El condado más poblado del estado tiene un promedio semanal de 10 casos nuevos y 7,4 admisiones hospitalarias por cada 100.000 habitantes, y alrededor del 6% de todas las camas de hospital están ocupadas por pacientes con COVID-19. Estos números colocan al condado muy por debajo de los datos establecidos por la CDC para los condados de bajo riesgo.

La directora de salud pública del condado de Los Ángeles, Barbara Ferrer, dijo que espera que el condado caiga a un nivel menos estricto esta semana.

“Podemos ver que en estas últimas (semanas) hemos tenido cifras más bajas de contagios, y tenemos bastante claro que cuando la CDC actualice sus datos, pasaremos a un riesgo bajo”, dijo Ferrer a la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles el martes. “El viernes, cuando pasemos a un riesgo bajo o medio, casi todos estos requisitos (del uso de cubrebocas) desaparecerán”.

El condado de Los Ángeles todavía requiere que las personas vacunadas y no vacunadas usen cubrebocas en interiores, pero planea relajar esas reglas tan pronto como el viernes, una vez que el condado salga de la categoría de alto riesgo.

En California, el mandato del uso de mascarillas en interiores para las personas vacunadas expiró el 15 de febrero. Luego, el estado eliminó el requisito de mascarillas para las personas no vacunadas el martes y para las escuelas a partir del 12 de marzo.

Los datos de la CDC causan confusión sobre las pautas estatales y federales y ponen en duda cuán efectivas o útiles serán las recomendaciones del uso del cubrebocas. En California, la mayoría de los condados, excepto Los Ángeles, parecen estar siguiendo la guía de uso de mascarillas del estado, no las nuevas pautas federales.

La Dra. Norma Pérez, pediatra de AltaMed en Los Ángeles, dijo que las diferentes pautas, a nivel nacional, estatal y local, son confusas para el público.

“Practicamos en Los Ángeles y en el condado de Orange, y solo entre esos dos condados vemos que los requisitos del uso del cubrebocas son diferentes”, comentó Pérez. Si bien los proveedores intentan estabilizarse al día con las reglas cambiantes, su mensaje para los pacientes es que se recomienda encarecidamente el uso del cubrebocas, especialmente si tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente, agregó.

La flexibilización de las reglas estatales y federales sobre el uso de mascarillas ha sido criticada por científicos y defensores de la comunidad por no tener en cuenta las disparidades entre las comunidades más afectadas.

La flexibilización de las reglas estatales y federales sobre mascarillas ha sido criticada por científicos y defensores de la comunidad por no incluir las tasas de vacunación o tener en cuenta las disparidades entre las comunidades más afectadas.

Durante la mayor parte de la pandemia, las protecciones estatales de California, y las implementadas por algunos condados, han sido más cautelosas y, a menudo, más estrictas que las emitidas por los funcionarios federales de salud. California fue el primer estado en ordenar a los residentes que no salieran de sus hogares; sus pautas para la reapertura de escuelas fueron más rigurosas que las de la CDC; y más recientemente, durante la oleada de omicron, las pautas estatales para permitir que las personas infectadas volvieran a trabajar requerían una prueba negativa, mientras que la CDC sólo pedía cinco días de aislamiento.

Pero en los últimos meses, las órdenes de uso de cubrebocas se han vuelto cada vez más divisivas en las comunidades y entre los legisladores.

El mes pasado, casi 100 trabajadores de la salud y defensores de la comunidad del condado de Sonoma enviaron una carta instando al departamento de salud del condado a terminar con el uso de mascarillas para las personas vacunadas. Sonoma y otros 11 condados del Área de la Bahía, con la excepción de Santa Clara, levantaron las restricciones del uso de cubrebocas.

La Dra. Jennifer Fish editó la carta y dijo que la comunidad latina continúa viéndose desproporcionadamente perjudicada por las hospitalizaciones y muertes por COVID. Si bien los latinos representan menos del 24% de la población local en el condado de Sonoma, la tasa de contagios es del 50% para esta comunidad, el 40% de las hospitalizaciones y el 31% de las muertes.

“Es importante entender que el impacto va más allá de esas métricas. Esos son miembros de la comunidad que corren un mayor riesgo de perder sus trabajos, sus hogares y la inseguridad alimentaria”, explicó Fish.

Los afroamericanos y los isleños del Pacífico en todo el estado también están muriendo a tasas desproporcionadas, a pesar de los esfuerzos para aumentar las vacunas y las pruebas.

El grupo de trabajadores y defensores de la salud del condado de Sonoma espera que el condado reconsidere eliminar los requisitos del uso de mascarillas en las escuelas, donde un tercio de los casos de estudiantes se han producido entre los estudiantes más desfavorecidos.

“Incluso si el riesgo es menor que durante el pico de la oleada, el riesgo sigue siendo mayor entre las comunidades vulnerables. Queremos una política que priorice a nuestros estudiantes más afectados”, agregó Fish.

El condado de Santa Clara es uno de los pocos condados que establece sus propias leyes sobre el uso de cubrebocas y la vacunación. El martes, la Dra. Sara Cody, oficial de salud del condado, anunció que se habían cumplido esas métricas.

Cody dijo que el condado puede eliminar su requisito de uso de máscaras a partir de hoy porque las hospitalizaciones son bajas y estables y el promedio de casos nuevos diarios ha sido inferior a 550 durante 7 días. Casi el 85% de la población del condado está vacunada.

Cody agregó que si bien el requisito del uso de mascarillas ya no está vigente, aún se alienta a los residentes a usar una mascarilla en los interiores, especialmente para proteger a las personas con mayor riesgo de enfermedad.

“Prevenir los contagios sigue siendo un objetivo muy importante”, comentó Cody. “Y sabemos que los cubrebocas son efectivos para prevenir infecciones; siguen siendo una capa de protección muy importante para una enfermedad respiratoria viral transmitida por el aire”.

El senador Richard Pan, demócrata de Sacramento y presidente del comité de salud del Senado, dijo en un comunicado que si bien las tasas de casos están disminuyendo, “siguen siendo altas y demasiados californianos siguen siendo vulnerables”. Como pediatra, alentó a los residentes a seguir usando mascarillas en los interiores, incluidas las escuelas.

Mientras tanto, la senadora Melissa Meléndez, republicana de Lake Elsinore y vicepresidenta del mismo comité de salud, se ha pronunciado en contra de prolongar los mandatos del uso de mascarillas en las escuelas.

“No es la ciencia la que ha cambiado, es la ciencia política la que ha cambiado”, comentó Meléndez en un comunicado luego de la actualización sobre el uso de cubrebocas en el estado. “Está claro que la creciente presión política de los padres y los californianos está impulsando estas decisiones”.

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D

Richard Pan

State Senate, District 6 (Sacramento)

State Senate, District 6 (Sacramento)

How he voted 2019-2020
Liberal Conservative
District 6 Demographics

Race/Ethnicity

Latino 26%
White 36%
Asian 19%
Black 12%
Multi-race 6%

Voter Registration

Dem 51%
GOP 20%
No party 23%
Other 6%
Campaign Contributions

Sen. Richard Pan has taken at least $1.9 million from the Party sector since he was elected to the legislature. That represents 27% of his total campaign contributions.

R

Melissa Melendez

State Senate, District 28 (Murrieta)

State Senate, District 28 (Murrieta)

How she voted 2019-2020
Liberal Conservative
District 28 Demographics

Race/Ethnicity

Latino 43%
White 44%
Asian 6%
Black 4%
Multi-race 3%

Voter Registration

Dem 37%
GOP 35%
No party 21%
Other 6%
Campaign Contributions

Sen. Melissa Melendez has taken at least $372,000 from the Finance, Insurance & Real Estate sector since she was elected to the legislature. That represents 16% of her total campaign contributions.

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Este artículo fue publicado originalmente por CalMatters.

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Kristen Hwang reports on health care and policy for CalMatters. She is passionate about humanizing data-driven stories and examining the intersection of public health and social justice. Prior to joining...

Ana covers health policy and the COVID-19 pandemic. She joined CalMatters in 2020 after four years at Kaiser Health News. She started her reporting career at McClatchy’s Merced Sun-Star. Her work has...