In summary

La propuesta de ley conocida como Proposición 16 nos acerca un paso más hacia un estado de equidad al brindarnos las herramientas para luchar contra la discriminación racial y de género sin cuotas.

Por Jodi Hicks, En Exclusiva Para CalMatters

Jodi Hicks es la presidenta y directora ejecutiva de Planned Parenthood Affiliates of California, info@voteyesonprop16.org.

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Como uno de los principales proveedores de servicios de salud sexual y reproductiva, Planned Parenthood lucha por la libertad reproductiva para asegurar que todos sin importar raza, zona, ingresos o estatus migratorio tengan acceso a la atención de calidad y asequible que necesitan y merecen.

Sin embargo, sabemos que no hay libertad reproductiva mientras sigan existiendo obstáculos discriminatorios en lo que se refiere a la salud, la educación y el empleo; no mientras el racismo y el sexismo sistémicos sigan arraigados en nuestras instituciones nacionales y estatales.

Esto lo vemos claramente en el hecho de que en 2020 a las mujeres se les sigue pagando 80 centavos por cada dólar que gana un hombre blanco; las mujeres negras 61 centavos y las latinas solo 42. A este ritmo, tomaría un siglo lograr que a las mujeres se les remunere equitativamente. 

No podemos esperar tanto tiempo. Por suerte, este noviembre la lucha por la igualdad racial y de género se encuentra en la boleta electoral y podemos dar un gran paso hacia la eliminación de estos obstáculos.

Al aprobar la Proposición 16, los californianos tienen el poder de igualar las oportunidades para las mujeres y para las comunidades de color en nuestro estado. 

La Proposición 16 restablecería los programas que contratan a mujeres y personas de color, que invierten en negocios que son propiedad de mujeres y de minorías y que aseguran que las mujeres y las personas de color tengan acceso a la educación y a recursos que necesitan para tener éxito. 

Como país, hemos dejado de lado durante demasiado tiempo a las comunidades negra, latina e indígena en cuanto a inversiones y recursos, lo que ha dado lugar a un menor acceso a atención médica y a drásticas disparidades en cuestiones de salud. Estos efectos los observamos en los estragos del COVID-19: la desigualdad económica, el racismo estructural y los fracasos en materia de salud pública se han traducido en tasas de infección y mortalidad exponencialmente más altas en las comunidades negra, latina e indígena.

También lo vemos en el hecho de que las mujeres (en especial las de color) están perdiendo sus trabajos en mayor proporción que los hombres. Además, el último informe federal sobre empleos señala una tendencia aún más preocupante: las abrumadoras cifras indican que las mujeres están abandonando la fuerza laboral por completo, particularmente las mujeres de color. 

Con tantos niños tomando sus clases a distancia, las mujeres han asumido trabajo adicional de cuidado en casa para ayudar a sus familias, mientras que, en muchos casos, continúan haciendo malabares con trabajos de tiempo completo en el que se les paga menos. No obstante, para cientos de miles de mujeres volver al trabajo no es una opción ya que sus empleos han sido eliminados por completo. A medida que sus trabajos han desaparecido, también lo ha hecho su capacidad para pagar atención médica y otros servicios esenciales. 

Sin embargo, California no puede ayudar a los más afectados por la pandemia porque nuestros líderes estatales no pueden tomar medidas activas para erradicar el racismo sistémico y promover la igualdad de oportunidades. A pesar de nuestros valores progresistas, California es uno de los nueve estados que prohíben políticas que promueven la igualdad de oportunidades como la acción afirmativa.

No obstante, este mes de noviembre tenemos el poder de hacer algo al respecto. Al votar a favor de la Proposición 16, podemos acabar con la prohibición de la acción afirmativa y comenzar a eliminar los obstáculos que todas las mujeres enfrentan.

En los estados en donde está permitida la acción afirmativa, las mujeres y las personas de color compiten en igualdad de condiciones por puestos de trabajo, ascensos y contrataciones. Si bien la Proposición 16 no erradica la historia de discriminación racial y de género de California, sí nos acerca a ser un estado equitativo al darnos las herramientas para luchar contra la discriminación racial y de género sin cuotas para que todos podamos prosperar juntos.

Es por eso que Planned Parenthood Affiliates of California se enorgullece de unirse a la senadora Kamala Harris, al gobernador Gavin Newsom, a la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU), a la Asociación de Maestros de California, a los fundadores del movimiento Black Lives Matter y a muchos más a favor de la Proposición 16. Apoyamos plenamente la Proposición 16 porque respaldamos y trabajamos para escuchar y alzar las voces de aquellos que han sido discriminados sistemáticamente. 

Este noviembre la lucha por la equidad racial y de género está en la boleta electoral de California. Acompáñennos a mí y a Planned Parenthood en California a votar a favor de la Proposición 16.

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Guía de CalMatters para las propuestas: Proposición 16: Restablecer la discriminación positiva 


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